Cómo plantear objetivos sanos, conscientes y efectivos

Empieza el año y comenzamos a plantearnos retos, propósitos... Plantealos correctamente con nuestras recomendaciones y logra tus objetivos. ¡A por ellos!

Con el comienzo del año nos planteamos retos, propósitos, metas a conseguir… En el anterior post os proponemos conseguir retos durante este año como si de una aventura se tratase e ir avanzando hacia la recuperación. Para lograrlos nada mejor que este nuevo artículo de Adrián Quevedo que nos ayuda a plantear correctamente objetivos sanos y comparte recomendaciones para lograrlos. ¡A por ellos!

Cómo plantear objetivos sanos, conscientes y efectivos


Para muchas personas el cambio de año supone un cambio de ciclo, cierre y nueva apertura, momento de mirar de forma retrospectiva el año vivido, soñar y proyectarse en cómo nos gustaría que fuese el futuro o bien establecer nuevos objetivos.

Esta muy bien plantearse objetivos a diferentes niveles. Estos nos ayudan a desarrollarnos, crecer, aprender, descubrir cosas de nosotr@s que no sabíamos, enfrentar miedos y superarnos.

 Ahora bien, plantearse un objetivo es un proceso que requiere de tiempo, atención, dedicación reflexión, que en mucha ocasiones no dedicamos y pasamos directamente a la acción sin un plan flexible que pueda ayudarnos a conseguir lo que nos hemos marcado. 

Una parte fundamental de todo este proceso será la planificación, aquello que nos ayudara a una vez tengamos en plan hecho, centrarnos en la acción e ir revisando a medida que vayamos avanzando.

Primero pensar, reflexionar y planificar y luego ejecutar.


En algunas ocasiones, yo el primero, nos tratamos de plantear muchos objetivos o cambios a la vez y eso puede generarnos estrés, altas expectativas sobre nosotr@s mismas o sobre conseguir nuestros objetivos. Que si no se cumplen, pueden desmotivarnos, frustrarnos, llevar a desvalorizarnos o incluso a abandonar el proceso.

El que un objetivo no se cumpla a la primera no es algo malo. Tampoco dice nada sobre nuestra persona, simplemente que quizás necesitemos tomar otro camino para llegar a ese mismo lugar, esto nos habla de nuestra humanidad, somos human@s y aprendemos con la experiencia.

Al igual que en el cualquier proceso, en todo proceso TCA, también es importante ir planteando objetivos a lo largo de la recuperación que llevaran un tiempo conseguirlos. Pero llegarás a ellos y es por eso que con este artículo me gustaría contribuir a tu proceso de recuperación, compartiendo una forma de plantearte tus objetivos y cambios.

En primer lugar, como decía un poco mas arriba es importante antes de lanzarnos a la acción, pararnos, tomar unas respiraciones y pensar y reflexionar sobre el plan que vamos a diseñar. 


Para ello me gustaría compartir contigo unas preguntas, que puedan  ayudar a marcar un punto de salida y toma de tierra de donde estamos y hacia donde queremos ir.

¿Cuál es el objetivo que quiero conseguir?, ¿cómo lo definiría?, ¿qué motivaciones me mueven a conseguir este objetivo? (especificar), ¿qué me puede ayudar en este proceso cuando surjan dificultades?, ¿cómo voy a hacer frente a posibles dificultades?, ¿qué necesito para llegar a mi objetivo? (especificar), ¿cómo lo voy a hacer? (generar lluvia de ideas y luego cribar), ¿es realista? (y no menos importante y obvia), ¿qué recursos internos y externos tienes?, según mis tendencias y hábitos, ¿cómo podría beneficiarme de ellos en este proceso?

Una vez tenemos decidido el punto al que queremos llegar y el lugar desde el que partimos, es importante que empecemos a dar claridad y especificidad a lo que hemos planteado, es decir, definir nuestro objetivo en base a 5 criterios:
  1. Que sea específico, ya que eso ayudara a un mejor enfoque. 

Ej: “Comer mejor”. Este sería un objetivo no especifico y abstracto, habla de algo general sin concretar. Lo podemos transformar en “ tratarme de forma amable con respecto a mi alimentación y mirarme con compasión”.

  1. Medible: En este punto habrá que poner atención. La medición es útil, si me aporta información con respecto a en que lugar estoy del proceso, nada más, no habla sobre ti, sobre tu capacidades, sobre ti como persona, es una forma de ir viendo que vamos en camino. Ej: En gestión emocional, pasar de reconocer, identificar e interpretar una emoción, a desarrollar capacidad de sostén y conexión con esa emoción, expresar emociones sin sufrimiento, canalizar su energía y responsabilizarnos de ellas. Que nos permita ver la progresión en el tiempo
  1. Alcanzable: Es fundamental que nuestro objetivo sea realista en base al contexto en el que vivimos y en base a nuestras experiencias vitales. Si marcamos objetivos no realistas, podremos terminar dudando de nuestra capacidad o nostr@s mismas, cuando también es importante la dosis de realidad. Ej: “Cambiar mi relación con la alimentación en dos meses”  Contexto y experiencias vitales: 30 años con una relación compleja con la alimentación.
  1. Relevantes: Los objetivos se establecen para cada persona. Si planteamos conseguir un objetivo por y para los demás, estaremos perdiéndonos en ese proceso, además de poner nuestra motivación en lo externo (menos duradero y sostenible) que en lo interno. Ej: Plantearme un objetivo porque alguien me ha dicho algo sobre mi o hecho algún juicio, o “deberías…”, “tienes que…”
  1. Temporalizados: Tener un objetivo definido pero flexible para la consecución. Aunque también es importante mencionarlo, habrá algunos objetivos que sean complejos de temporalizar, especialmente aquellos que tengan que ver con la recuperación. Por ello, en esos momentos será importante plantearse si quizás dejar un plazo mas abierto y en vez de temporalizar, reforzar nuestro compromiso para trabajar en ello con constancia, pero sin un plazo muy definido.

Tras revisar estos 5 criterios, quiero invitarte a que te pares a pensar. Piensa en cómo estos criterios pueden ayudarte en la recuperación de tu TCA. Si hay alguno que creas que pueda no contribuir a tu proceso, será importante revisarlo y poder adaptarlo para que pueda sumarte a conseguir tus objetivos.

Por último, me gustaría compartir contigo una recomendaciones específicas a la hora de plantear tus objetivos.
  1. SE FLEXIBLE. Es un elementos fundamental en todo este proceso. Como decíamos más arriba, a veces las cosas no salen a la primera, y que salgan a la segunda o a la tercera, dependerá en gran medida, en la forma que afrontemos esa primera experiencia. Revisa tu plan y modifica algo si lo sientes necesario, hay diferentes caminos para llegar a un mismo lugar.
  2. VALORA TUS LOGROS. Tu eres la primera persona implicada en esto y estamos en este proceso y leyendo esto por y para ti. El aprendizaje en positivo es fundamental para el proceso y requiere prestar atención y valorar y reforzar esos pequeños pasos que vamos dando.
  3. PASA A LA ACCIÓN. Una vez hemos reflexionado y planificado, es momento de pasar a la acción, ejecutar y centrar nuestra atención y acciones en el aquí y ahora.
  4. TEN CLARO EL OBJETIVO, PERO NO TE PIERDAS EN EL. A veces pasamos la mayor parte del proceso mirando el objetivo y fantaseando cómo nos sentiremos cuando estemos ahí. Haciendo eso, se escapa el presente, el único tiempo que puede contribuir en nuestro proceso, además de generarse expectativas, que nos alejen de la realidad y hagan más grande la caída. Tu no eres tu objetivo.
  5. RESPONSABILIDAD. Asumir la parte que nos toca en el proceso y lo que dependa de nosotr@s. Nadie va a venir a hacerlo por nosotr@s. 
  6. APOYATE EN TU ENTORNO Y RECURSOS. Muchas veces contar con personas de confianza en tu “equipo”, será algo fundamental para llegar a donde te has planteado. ¡Rodéate de gente que sume en tu proceso, no que reste! 
  7. CONÓCETE. El autoconocimiento será otro elemento fundamental en todo este proceso. Nos ayudará a gestionar mejor lo que venga, en base a cómo somos cada persona.
  8. TRANSFORMACIÓN. Toma nuevas perspectivas desde la que mirar los mismos lugares. El error, el fallo, el fracaso, son parte del proceso y pueden ser oportunidades para reubicarte y enfocarte en tu dirección.
  9. TEN CLARA TU MOTIVACIÓN. Esto será tu sostén durante el proceso, un ancla al que recurrir cuando aparezcan las dificultades.
  10. NO HAY VUELTA ATRÁS. Sigues adelante en el camino del aprendizaje, de ti depende que una experiencia sume o sea vacía, ayúdate lo mejor que sepas y puedas.
Esperamos que este artículo te ayude a lograr tus objetivos.
¿Te apetece plantearlos en forma de aventura?
¡Comienza aquí la aventura!

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