Recuperación TCA: una montaña rusa emocional

La recuperación del Trastorno de la Conducta Alimentaria es difícil. Conoce estrategias para lidiar de una manera más sana con los sentimientos...

Sabemos que la recuperación de los Trastorno de la Conducta Alimentaria (TCA) es difícil. Por eso en esta ocasión nos gustaría escribir sobre las emociones y sentimientos durante la recuperación de un TCA, ofreciendo algunas estrategias para lidiar con ellos de una manera más sana y que no reproduzca las voces de nuestro «yo enfermo». Recordamos que no somos nuestros pensamientos, que es posible reprogramar nuestras creencias y crear nuevas herramientas para afrontar nuestro malestar, tanto durante la recuperación como después de ella.

Recuperación TCA: Una montaña rusa emocional


Siéntelo


Por un lado, nuestros pensamientos…


Los pensamientos desencadenan emociones, y como si una reacción en
cascada se tratase, estas a su vez pueden desatar una cadena de sentimientos, y más pensamientos.

Todo el mundo tiene este tipo de ciclos, pero las personas que pasamos por un Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA) a menudo no somos capaces de afrontarlo, y en ocasiones usamos técnicas propias de nuestro ‘yo enfermo’ que no son las adecuadas, como la purga o la restricción.

Es importante recordar que tú no eres tus pensamientos, más bien, eres la
única persona consciente de que existen en tu cabeza. Conviértete en
observador de tus pensamientos, crea cierta distancia, déjalos pasar, son solo pensamientos, déjalos ir y opta por una opción más racional (como buscar una distracción o cualquier herramienta que tengas en tu mano).

En ocasiones nosotras y nosotros mismos somos nuestros peores críticos, si
tuviéramos a alguien que de forma imperativa e intrusiva no dejará de
criticarnos como muchas veces hacemos, estoy segura de que quisiéramos
sacarle de nuestra vida. Hagámoslo: Identifica todos estos pensamientos perjudiciales y déjalos ir sabiendo que no tienen que ser reales. Y recuerda siempre que los pensamientos no son hechos.


…y por otro, nuestros sentimientos.


Puede ser duro para ti imaginarlo, pero puedes aprender a sentir y aceptar tus sentimientos sin ningún tipo de juicio. Los sentimientos son algo útil, nos alertan de las necesidades que tenemos o sobre qué merece la pena prestar atención. Si no eres capaz de sentir el cansancio o la soledad, no serás capaz de buscar un amigo o saber cuándo necesitas una buena siesta.
Puede ocurrir que si tus sentimientos te sobrepasan y te abruman, probablemente tomes decisiones irracionales. Es muy importante aprender a responder a nuestros sentimientos de una forma apropiada, o saber cómo
dejarles ir para evitar que saturen nuestra cabeza.

‘Sentir tus sentimientos’ no es más que dejar que fluyan en nuestra mente, sin reprimirlos, sin bloquearlos. No puedes controlar cómo te sientes, sentir es de humanos, no te juzgues por lo que sientas sea lo que sea. Si llevas mucho tiempo sin dejarte sentir, empieza por explorar qué sentimientos puedes tener e interrumpe la forma en la que los bloqueas. No te sientas frágil o vulnerable, es inevitable tener sentimientos, puede ser desagradable pero no estás solo.

Si eres incapaz de identificar lo que sientes, puedes fijarte en tu cuerpo, por
ejemplo, si cierras los puños fuertemente y tienes ganas de gritar o golpear,
probablemente te sientas enfadado o enfadada, en cambio, si tu corazón se
acelera y tienes ganas de salir corriendo, lo más posible es que sientas miedo.

En ocasiones, las emociones son invalidadas y bloqueadas antes de llegar a
identificarlas, si bien, te animamos a que pruebes a sentarte de forma tranquila chequeando tu cuerpo, intentando identificar lo que ocurre y lo que sientes sin ningún tipo de juicio.


¿Qué sueles sentir cuando alguien dice algo que te haya hecho daño?
¿Y cuando ocurre alguna situación que te disgusta y te frustra?
¿Y cuándo te sientes culpable o avergonzado?
¿Qué notas en tu cuerpo ante estas situaciones?


Como explicábamos, en ocasiones usamos conductas de nuestro TCA
para bloquear nuestros sentimientos: ¿y si pruebas a interrumpir esta
conducta y anotar qué es lo que sientes?
Por ejemplo, tras una comida
puedes sentir la tremenda necesidad de compensar de cualquier forma,
¿Y si frenas y recurres a cualquier otra acción como la distracción y
percibes qué estás sintiendo? Anótalo. Y piensa que cada vez que no
respondes a un impulso de tu TCA es una batalla ganada.


Estos son los sentimientos que suelen ser más difíciles de afrontar, aquellos
que en ocasiones pueden acabar con conductas perjudiciales o a veces
destructivas:

RechazoImpotenciaCulpabilidad
IndignaciónVulnerabilidad Tristeza
SoledadIntimidadDecepción
MiedoÉxitoAgobio
EnfadoIncapacidadEntusiasmo
InseguridadAnsiedadFuera de control


Busca cuál o cuáles pueden ser aquellos que particularmente puedas
tener más problema para afrontar y reflexiona sobre cada uno:
  • ¿Puedes pensar en ocasiones o momentos en los que lo hayas sentido?
  • ¿Cómo sueles reaccionar ante este sentimiento?
  • ¿Qué significa para ti tener este sentimiento?
  • ¿Cómo lo sientes en tu cuerpo?
  • ¿Cómo crees que las personas de tu alrededor reaccionan ante este
    mismo sentimiento?


Si intentas protegerte a ti mismo de tus propios sentimientos, no solucionaras nada. Si no te permites sentir, lo que sientes se estancara y te creará mayores problemas más difíciles de resolver.

El primer paso es aprender a identificarlos, aceptarlos, observar qué
ocurre en tu cuerpo y simplemente ser consciente de que es una
sensación que viene y va.


¡Ánimo en tu recuperación!

*Fuente: Traducción / resumen / adaptación por Raquel Martín de la Hoz de capítulo del libro 8 Keys to Recovery from an Eating Disorder: Effective Strategies from Therapeutic Practice and Personal Experience
Ilustración por Elisabeth Karin

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