¿Existe el enfoque alimentario ideal?

Cada vez surgen más y nuevos enfoques alimenticios que prometen «perder esos kilos de más», «obtener el cuerpo deseado» o “ser el más completo”. Fruto de la cultura de dieta y el bombardeo constante de marketing alimentario, que generan falsas expectativas son factores de riesgo para sufrir un Trastorno de la Conducta Alimentaria o a empeorar en caso de ya padecerlo. Seguramente te estarás preguntando si entonces existe algún enfoque alimentario ideal o adecuado.

En este nuevo artículo Adrian Quevedo nos explica las diferencias entre el enfoque alimentario y el enfoque dieta, para acompañarnos en un recorrido que ayudará a lograr crear nuestro enfoque alimentario donde haya espacio para la salud, la nutrición, conexión con tu cuerpo, la elección voluntaria y el disfrute.

“Que tu alimento sea tu medicina y tu medicina sea tu alimento”

Hipócrates


¿Existe el enfoque alimentario ideal?


Comienzo respondiendo esta pregunta, NO, rotundamente NO. Existen diferentes enfoques, con diferentes beneficios, objetivos y motivaciones. Es importante que el que tú elijas, se adapte a ti, a tus condiciones de vida y a tus necesidades.

“Pierde esos kilos de más con la dieta…..”, “comiendo X tendrás la figura deseada”, “el mejor enfoque es el keto”, “todo el mundo debería comer así”, “la nueva revolución con la dieta….”.


¿Te suenan estos mensajes?, ¿que te hacen sentir?, ¿sientes que transmiten verdad y buscan tu bienestar?, o ¿buscan tu cartera y su propio beneficio?

Estos son algunos de los mensajes que el marketing alimentario nos transmite, generando falsas expectativas de un resultado irreal. Además de transmitiendo mensajes erróneos y falsos, que pueden dar pie a creencias o pensamientos que pueden hacernos sufrir o comportamientos perjudiciales para nuestra salud.

Ahora bien, de nuestra mano está, con toda la información que tenemos, poder acceder a ella y aprovecharla en nuestro favor. Y por ello hoy quiero contribuir con estas palabras a que puedas tomar mejor decisiones para ti.

En el artículo de hoy, me gustaría compartir contigo un mensaje que hemos escuchado mucho estos últimos años, que ha hecho mucho daño y que se ha utilizado indiscriminadamente para vender los nuevos enfoques alimentarios que han aparecido estos últimos años.

“Este es el enfoque ideal”, “el mejor enfoque”, “todo el mundo debería comer así”.

Para empezar, me gustaría empezar haciendo una diferenciación, entre lo que es un enfoque alimentario y una dieta.

Enfoque AlimentarioEnfoque Dieta
Libertad de elección Objetivo: comer de por vida Flexibilidad Disfrute Nutritivo Salud Construido Tomar decisiones Conectar con tus necesidades Identificar tus señales de hambre Autoestima basada en tu vida Largo PlazoProhibición de alimentos Objetivo: Perder peso Rigidez Enfoque al peso Nutrir, pero para bajar de peso Pérdida de peso Impuesto Seguir un guión Seguir los números Seguir pautas Autoestima basada en tus resultados Corto Plazo

Teniendo esto claro, ahora sí, vamos a hablar del enfoque alimentario.

Como decía al principio, no hay un enfoque alimentario ideal para todo el mundo. Hay diferentes enfoques, unos más establecidos o con pautas más específicas (paleo, keto, vegano) y otros enfoques más abiertos (flexivegetariano, omni).

Cada enfoque, hace hincapié en algunos aspectos específicos, utiliza unos alimentos, hace hincapié en algunos nutrientes, se basan en unas creencias, están sustentados en unas ideologías, parte de unas motivaciones y tienen fines diferentes, ni mejor ni peor, simplemente diferentes, para que luego dentro de toda esta variedad, podamos adaptarlo a nuestras necesidades y nuestra vida.


Ahora bien, si tu alimentación está enfocada a alguna condición médica, haz caso a tu profesional de confianza y con el/ella tratar de encontrar un equilibro entre la necesidad de tu cuerpo y el disfrute.

No se trata de elegir un enfoque fijo y de ahí, para siempre. No, se trata de poder construir el enfoque alimentario que mejor nos venga nutriéndonos de las diferentes alternativas y opciones que existen.

Por eso, también quiero compartir contigo hoy, el cómo ha evolucionado la función de la alimentación, pasando de ser hace millones de años, un medio para la supervivencia, hasta día de hoy de darnos placer y deleite o calmar los estados emocionales que no nos gustan.


Veamos qué funciones puede cumplir el alimento:
  1. Fisiológica: para que nuestro cuerpo realice sus funciones vitales y nos permita vivir.
  2. Salud: para que nuestro organismo pueda realizar sus procesos internos, nutrir nuestros tejidos, la renovación de las células.
  3. Rendimiento: para que cuando tengamos que rendir o haya una mayor exigencia o demanda, nuestro cuerpo y mente puedan responder a ello.
  4. Refuerzo: para favorecer ciertos comportamientos, la comida como premio.
  5. Castigo: para extinguir comportamientos, obligar a comer, mas en el caso de los niños.
  6. Disfrute/placer: para disfrutar de las experiencias que nuestros sentidos nos permiten percibir con los alimentos.
  7. Pasatiempo: para cuando nos aburrimos, nos sentimos en vacío.
  8. Gestión emocional: para gestionar aquellas emociones o estados emocionales que nos resultan desagradables.
  9. Socialización: nos reunimos para comer, para cenar, hacemos eventos sociales en torno a la comida.

Ahora que tenemos claras las funciones que puede cumplir el alimento, vamos a ver una base sólida para construir un enfoque alimentario y una relación con la alimentación, saludable y sostenible a largo plazo.

En mi experiencia acompañando a personas en el camino de la alimentación, he encontrado 5 pilares sobre los cuales un enfoque de alimentación puede ser sostenible a largo plazo, sin que eso nos produzca sufrimiento y esclavitud con la alimentación.


Se trata de encontrar un equilibrio entre estos 5 pilares y desde ahí, poder relacionarnos con la alimentación en el momento presente.

Salud
Elección voluntaria
Disfrute
Nutritivo
Habitar el cuerpo

  1. Salud: “Que tu alimento sea tu medicina y tu medicina sea tu alimento”

Hipócrates. Ya desde antaño, las antiguas civilizaciones comprendían la alimentación, como una forma de nutrir el cuerpo y darle la gasolina necesaria para poder funcionar y desarrollar sus funciones vitales. La comida puede ser un pilar que nos aporte salud física, mental y emocional, si nos conocemos, conocemos nuestro cuerpo y tomamos decisiones en esta línea. Inherentemente, salud y alimentación van de la mano, pero no es excluyente de tener en cuenta los pilares anteriormente mencionados, ni significa que la alimentación sea solo salud. Es una gran parte, pero sin los otros pilares, se queda coja.

  1. Elección voluntaria: Con un enfoque alimentario buscamos generar autonomía en las personas. Que seamos capaces de tomar nuestras propias decisiones y que esas elecciones refuercen las siguientes. Como hemos visto en un enfoque o en la mentalidad dieta, esto no existe, y es un pilar determinante para que sintamos el propio proceso como nuestro, algo determinante en la consecución de un hábito y en la adherencia. Que no sea algo impuesto como decíamos antes, que no tenga nada que ver conmigo y solo porque otro me lo ha dicho. Sino que yo elija, que mi enfoque de alimentación sea mío y utilice la información externa para nutrirlo y no para sufrir.
  1. Disfrute/Placer: No podemos olvidar este elemento, que siempre en toda dieta o proceso de alimentación restrictivo es el primero que se toca. La comida también es placer, es deleite, son texturas, sabores, sonidos, colores, sensaciones, son momentos compartidos, son emociones, y no debemos olvidar este, ni ningún otro pilar en un enfoque de alimentación. La cocina ha evolucionado hasta tal nivel de experiencia, que vamos a comer, pagamos, por experiencias con la comida que normalmente en el día a día no tenemos.
  1. Nutritivo: Por supuesto, no podemos olvidar que lo que ayuda a nuestro cuerpo a construir su estructura y realizar sus procesos son los nutrientes que nos aportan los alimentos. Por otro lado, con este desarrollo de la industria alimentaria que hablábamos y experiencial, a día de hoy también existen alimentos “vacíos”, es decir, alimentos que aportan calorías, energía, pero no nutrientes de calidad. En un enfoque alimentario hay tiempo y espacio para las dos, haciendo mayor hincapié en nutrirnos, pero eso no excluye que puntualmente me pueda dar un gusto con alimentos vacíos de nutrientes.
  1. Habitar el cuerpo: Las señales del cuerpo, de hambre, de saciedad, son información interna fundamental para nuestra alimentación y nuestra toma de decisiones con respecto a ella. Lo que nos encontramos es que a medida que vamos creciendo y la comida cumple todas esas funciones que decíamos antes, nos vamos desconectado poco a poco de esas señales, de nuestro cuerpo. Poniendo la atención en lo externo, lo que nos dicen los demás, los medios, las redes y nos vamos desconectando de nuestro cuerpo. En todo proceso de alimentación será fundamental trabajar la vuelta al cuerpo, a esas señales auténticas y que nos ayudarán a diferenciar.

No se trata de que en toda decisión estén presentes todos los pilares, ya que somos personas humanas, que aprendemos y no máquinas. Lo que sí, que me gustaría animarte a que de aquí en adelante, tomes conciencia sobre estos 5 pilares en tu alimentación.

¿Hay espacio para los 5?, ¿hay alguno que tenga más importancia que otro?, ¿en que pilares se sostiene tu alimentación?, ¿cómo puedo introducir pilares nuevos?.

No te preocupes porque las cosas no salgan a la primera, o como tu quieras. Un enfoque de alimentación se construye durante toda la vida y requiere aprender y conocernos.

Tú estás en tu proceso, asique te animo a seguir adelante, ¡lo estás haciendo bien!, y ahora toca seguir moviéndose.

¡Adelante!


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