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Testimonio: Una nueva etapa

Testimonio que nos acerca a lo que es sufrir anorexia nerviosa siendo una adolescente y como la recuperación es posible, dando paso a una nueva etapa...

Hoy compartimos un testimonio que nos llega desde Argentina. Cati nos cuenta su dura historia al padecer anorexia nerviosa siendo una niña y como siendo una adolescente lucha por su recuperación. Cati es un gran ejemplo de superación y motivación, con tan solo 16 años ha luchado por su recuperación. ¡La recuperación de los Trastornos de la Conducta Alimentaria es posible!. Ahora es cuando comienza una nueva etapa para ella, le deseamos que disfrute muchísimo de esta nueva etapa en libertad.

Una nueva etapa

No recuerdo exactamente cuándo comenzó todo, solo tengo una imagen mía de cuando tenía unos 10 u 11 años; Mis compañeritos del momento cantaban diciendo “Cata es la más flaca del salón” y, estoy segura que ellos no lo recuerdan, pero yo recuerdo el llegar a casa, verme al espejo y pensar “me están mintiendo, yo no soy la más flaca del salón”.

¿Y si ellos creen eso y cuando me vean bien se den cuenta de que no es así? ¿Qué van a pensar? ¿Se decepcionarán?

Me paraba frente al espejo, lloraba y me decía las cosas más horribles que nunca nadie me había dicho, solo me las decía yo. También recuerdo jugar con otra nena a las muñecas, y que me diga “tenes que ser la Barbie fea, porque sos fea”, parece ser una simple broma de niñas, pero aun lo recuerdo.

Ya entrando en secundaria, a los 11 o 12 años, empezaron las típicas frases como “esta nena no come nada”, “come como un pajarito”. A los 13 la frase entre mis amigas era “a Cata la llevo yo en la bici porque no pesa nada”, pero yo no sentía eso, tenía miedo de sentarme en la bici y que cambien de opinión. Ya a los 14 las restricciones eran cada vez más grandes hasta que ya nada ingresaba en mí, y los intentos de purgas más frecuentes, hasta que se volvieron inevitables.

Sentada en la mesa con mi papá, vimos en la tele el caso de una famosa argentina que contaba su historia con la anorexia, se me llenaron los ojos de lágrimas y me di cuenta que algo no estaba bien.

Lo hable con una amiga y luego con otra, ellas me ayudaron a pedir ayuda y fuimos a hablar con la docente de mi curso. Llamaron a mi mamá, y todavía tengo grabada en mi mente la imagen de ella llorando, abrazándome y diciéndome que todo iba a estar bien, y que juntas íbamos a salir a delante.

Comencé un tratamiento con un grupo de profesionales hermoso, integrado por una nutricionista, una psiquiatra, una psicóloga, una psicóloga de familia y pediatras, debido a esto viajaba casi todos los días y dejé de ir a la escuela por un tiempo, me peleé con amigas y me aislé de la sociedad. Eventualmente me internaron y esa fue la parte más difícil, pero ahora que lo pienso también fue necesario. Después de un tiempo, ya estando en casa, comencé con una psicológica en el pueblo donde vivo y tanto mi tratamiento como yo tuvimos una gran mejoría.

En un plano más emocional me sentía perdida, caminando en la oscuridad y en una lucha constante conmigo misma. En un plano físico, no podía levantarme de la cama sin caer desplomada al piso.

Después de muchos altibajos, hoy tengo 16 años y la vida de un adolescente promedio. Mi medicación fue retirada, voy a dormir estando tranquila, tengo proyectos y vínculos saludables, disfruto de estar en sociedad y también de la comida. Como todos, tengo mis días buenos y mis días malos, pero estoy feliz de poder decir que el quererme ya no pasa por la imagen que veo en el espejo, soy feliz porque finalmente me encontré a mi misma.

Es un largo y duro camino, pero se puede salir, siempre recuerda que un tropezón no es caída. Admito que antes no veía el fin del túnel, pero acá está. En este momento comienza una nueva etapa.

Agradecimientos:

Quiero agradecer a mis amistades y familiares que fueron mi sostén y acompañamiento, a los docentes que facilitaron mi trayectoria escolar y estuvieron presentes. A los profesionales de la salud que me acompañaron y ayudaron. A Páginas de Instagram donde me sentí acompañada y contenida: @nutricion.ag @proyecto_princesas @epica_trastornos_alimentarios @Nutricionbm. También a instituciones de mi pueblo que estuvieron cuando necesite. A mi compañera de internación que hizo que todo sea mas llevadero. Para finalizar quiero hacer mención a mi hermana que con solo 9 años y hasta el día de hoy nunca me soltó la mano.


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2 comentarios

  1. Mariana

    Muy valioso testimonio, resultado de tu esfuerzo.

  2. Marcelo Cavanagh

    Grande Caty. Una experiencia vivida en carne propia . Te felicito. Se que es un día a día. Pero vos podes. Conta con nosotros tu familia. Un beso.

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