Consulta TCA

Respondemos vuestras consulta sobre los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA) en nuestro consultorio. ¡Empezamos a responder vuestras dudas!

Actualizamos la información de este artículo donde resolvemos las dudas que nos hacéis llegar acerca de los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA). Robin Rica se encarga de resolver vuestras cuestiones e inquietudes en relación a los TCA. Esperamos que las respuestas sirvan a quienes consultaron y también a otras personas que compartan las mismas dudas. Si tienes alguna consulta sobre los TCA nos la podrás enviar al final de esta página. 🙂

Nota consulta TCA* No todas las personas que comparten un diagnóstico de TCA piensan y sienten igual por lo que a la hora de dar y recibir respuestas a ciertas preguntas, hay que tener muy presentes siempre las diferencias individuales.

 

        Hola! Espero que se encuentre bien y muchas gracias por abrir este espacio de consultas. Mis dudas son las siguientes:

  • ¿Cómo se diagnostica un TCA y de qué profesional depende, de un psicólogo o de un psiquiatra?
    La psiquiatra que me ve después de mes y medio de haber empezado el tratamiento para mejorar mi estabilidad emocional, me pesó vio que no hubo cambios en mi peso, me dijo que tengo TCA pero no me especificó cual, y me envió un tratamiento para «tratar eso», pero no me aclaró nada más, y mi psicóloga nunca me ha mencionado si ha detectado ese tipo de comportamiento en mi, quiero saber si es mejor tener una segunda opinión de otro profesional.

Las cuestiones formales del diagnóstico corresponden tanto al psicólogo clínico como al psiquiatra. Sin embargo, saber el diagnóstico concreto no siempre es una ayuda para el paciente en su proceso de cambio. A veces se convierte en una etiqueta a la que uno puede aferrarse peligrosamente. En cualquier caso, puedes pedir a estos profesionales que especifiquen su diagnóstico según las guías internacionales en su informe, o como comentas, pedir otra opinión. Salvo que estemos hablando de cuestiones relativas a aseguradoras, prestaciones, etc. que necesitan un diagnóstico preciso, a la hora de recibir atención clínica no cambia demasiado. Los diagnósticos son maneras de comunicarnos y facilitar el entendimiento básico de las enfermedades. Al final, los profesionales trabajarán con las dificultades que haya en cada caso.

 

  • ¿Cualquier psicólogo puede detectar y dar apoyo a alguien con TCA o debe ser alguno que se haya especializado en ese tema?

Cualquier psicólogo que trabaje en el ámbito clínico tiene el conocimiento necesario para detectar los síntomas principales de un TCA. Sin embargo, la enorme complejidad de estos trastornos y su abordaje específico e integral requiere, bajo mi punto de vista, de un profesional altamente especializado en esa patología. Alguien especializado y con experiencia clínica será más certero a la hora de abordar determinadas cuestiones, y sobre todo, de manejar los tiempos del tratamiento de un TCA, de los más largos en psicoterapia, sin angustiarse (o angustiándose lo menos posible). Respecto al tratamiento farmacológico, no puedo hacer valoraciones. Tendrías que comentarlo con tu psiquiatra en caso de que no se este obteniendo el efecto buscado. Aún así, recordar que el abordaje de un TCA en ningún caso puede reducirse únicamente a un tratamiento farmacológico. ¡Ánimo con ello!

 

  • ¿Qué herramientas nos pueden ayudar a empezar a ver nuestro cuerpo tal y como es y aceptarlo?

Hola! Qué pregunta tan compleja! Creo que para aceptar algo hay que exponerse a ello y no huir, y cuando no hay aceptación corporal se suele caer en los extremos: o estoy mirándome obsesivamente en el espejo para sacarme fallos, o evito por completo exponerme a mi cuerpo. Es conveniente hacer ese ejercicio de exposición a la imagen corporal desde una mirada amable que no busque la destrucción sino la convivencia y la tolerancia con uno mismo. A veces es difícil «amar» el cuerpo cuando uno lleva mucho tiempo odiándolo, por lo que empezar por tolerar ciertos aspectos de mi corporalidad que me gustan menos puede ser un paso. También ver y valorar qué cosas me permite hacer mi cuerpo (subir unas escaleras sin fatigarme, correr, bailar, experimentar sensaciones,etc.).

– Te recomendamos leer: Sanar la relación con el espejo: Clave en la superación del TCA, Disfruta del verano: Ponte bikini, Distorsión corporal: Factores protectores y Distorsiones cognitivas de la imagen corporal: La docena sucia

 

  • ¿Qué debo tener en cuenta en la elección del médico que tratará a mi hija para recuperarse del TCA?

Hola, mi nombre es Gabriela y soy mamá de una chica que tiene un TCA, el diagnóstico es bulimia nerviosa. Vivimos en Mexico, lamentable en el país no encuentro muchos especialistas, hay algunas clínicas pero de costos muy muy elevados, por lo que optamos por buscar profesionistas que nos apoyen. Me gustaría me pudieran dar tips sobre qué debo tener en cuenta en la elección del médico (psicólogo, psiquiatra, nutriólogo).

¿Cómo puedo saber si le estarán ayudando a la recuperación de mi hija? Algo que me duele e intriga es… ¿Por qué si es un tema de salud mental de consecuencias tan graves es tan difícil tener el acceso a la atención? ¿Qué pasa con las personas que lo sufren y no tienen los recursos económicos ? Investigando creo que no es algo sólo  de mi país ya que me han comentado en otros países es igual. Es algo que como mamá me gustaría entender para poder apoyar a mi hija. Agradezco mucho la información que publican, es de gran ayuda. 

 

Hola Gabriela, coincido en que en muchos países el acceso a recursos especializados para tratar esta patología tan compleja es limitado, a veces por falta de profesionales con formación y con experiencia específica, y a veces por las circunstancias económicas de las familias. A la hora de escoger el profesional, lo primero es que cuando hablamos de TCA hablamos de salud mental, por lo que el profesional de referencia ha de ser un profesional de la salud mental (psicólogo o psiquiatra). A partir de aquí la elección idónea pasa por que el profesional este formado específicamente en TCA y tenga experiencia en el trabajo con estas personas. También es interesante que trabaje en un equipo multidisciplinar o al menos en red con otros profesionales que puedan participar del tratamiento (e.g., nutricionistas).

Otro aspecto importante es que se trabaje en comunicación con las familias y que éstas tengan un espacio en el que poder trasladar sus inquietudes y recibir orientación para ser una ayuda más eficaz. Hay un libro muy recomendable para familias, escrito por Janet Treasure y su equipo que se llama «Los Trastornos de la alimentación: guía práctica para cuidar de un ser querido». Puede ser un buen primer paso. Saludos cariñosos desde España.

– ¡Visita nuestra página de recursos donde encontraréis materiales de ayuda para familiares y pacientes TCA!

 

  • ¿Cómo sé si la nutrióloga es la indicada para mi recuperación? 

Esa es una gran pregunta. Creo que un criterio inicial ha de ser que sea una persona que, además de su formación como nutricionista/nutrióloga cuente con una especialización y experiencia en TCA. No podemos saber de todo y esta enfermedad y su abordaje es muy complejo, por lo que es fundamental contar con profesionales especializados. A partir de ahí, con la persona que te haga sentir más cómoda. Prueba, ten primeras consultas con varios profesionales y compara su enfoque clínico y qué sensaciones te transmite.

– Desde Proyecto Princesas nos gusta recomendar aquellxs profesionales que trabajan desde un enfoque no peso-centrista.

 

  • ¿Qué relación hay entre el TCA y el comportamiento complaciente?
    Lo relaciono, además, con mi dificultad para poner límites.

¡Planteas una pregunta conceptual muy interesante! El TCA cuesta separarlo de la influencia (mayor o menor) de la mirada de los otros, por lo que las interacciones interpersonales, las relaciones, tienen un papel clave. A veces uno siente un miedo enorme al rechazo y al abandono, y la enfermedad hace creer que estando muy delgado, débil, etc. la gente de alrededor te va a querer, no te van a dañar y no se van a ir. Partiendo de ese miedo indudablemente cuesta poner límites a los otros porque se siente como algo que va a generar enfado en el otro y abandono. Establecer límites es algo que tiene que ver con el autocuidado y el autorrespeto y es algo fundamental en el proceso de recuperación!

 

  • ¿Cómo podemos ayudar a nuestra hija a gestionar los atracones?

    Hola, mi hija de 15 años tiene atracones de comer supongo que por ansiedad o a veces aburrimiento. Reconoce que tiene que estar ociosa para no pensar en la comida. Normalmente es por la noche. Estamos preocupados porque tampoco sabemos cómo gestionar esta situación

Hola, los episodios de compulsividad con la comida se pueden generar principalmente desde dos vías: el hambre y los estados de ánimo desagradables, incómodos. Mantener una estructura alimentaria estable, variada y suficiente (en cantidades) ayuda con la primera vía, mientras que aprender estrategias de regulación emocional más adaptativas será necesario para la segunda. Generar distracciones, actividades alternativas, estar acompañada, etc. son un buen punto de partida. Aun así, es una chica jóven y la remisión espontánea no sucede, por lo que convendría que lo valorara mejor un profesional especializado cuanto antes para que no aparezcan otro tipo de conductas de riesgo o sea más difícil su recuperación. ¡Os deseamos mucha suerte!

– Os puede interesar: Grupo de apoyo terapéutico para familiares, Atracones y estigma de peso, El atracón

 

  • ¿Es normal sentir indigestión o eructar mucho después de comer?

    Estoy aún en bajo peso y queria saber si es normal sentir eso 😭 Y también hay veces que ya me siento lleno físicamente pero quiero seguir comiendo, pero no se si seguir porque luego no paro de eructar
    .

Hola! Si estás en un peso muy bajo no es extraño que pases un tiempo en el que sientas más gases, o te sientas que te cuesta más hacer la digestión. Esto es algo transitorio que se pasa cuando la alimentación va normalizandose en cantidad y variedad. Si notas que es algo excesivo te sugiero consultar con tu médico y valorar con nutricionista si es necesario alguna modificación de la pauta alimentaria.

 

  • ¿Se puede conseguir un cuerpo tonificado de forma saludable?

    Me llamo Ariadna, os escribo porque tengo una duda: después de un TCA, ¿se puede conseguir un cuerpo tonificado de forma saludable?, es decir, con dieta equilibrada y ejercicios asesorados por profesionales.

Hola Ariadna! Si el motor es la salud y no la estética, cambia mucho la relación que uno establece con su cuerpo. Empezamos a orientarnos a qué cosas me va a permitir mi cuerpo hacer, y además me gustaría que me lo permitiera durante el máximo tiempo posible. De la mano de profesionales como comentas, sin rigidez y haciéndolo desde el autocuidado seguro (que también supone permitirme lo que me gusta, disfrutar y descansar!).

– También te puede ayudar leer: ¿Entrenar en la recuperación del TCA?, Deporte y TCA: un camino de crecimiento, evolución y bienestar, Los Triggers

 

  • ¿Cómo sé si las ideas que rondan en mi cabeza pertenecen a mi TCA o a mí «yo» real?

    Estoy en «la etapa de la negociación» por lo que vi en vuestros videos, y no sé si esta idea que ronda mi cabeza, le pertenece a mi TCA o a mi «yo» real.

Esa etapa es muy difícil ya que aumenta el riesgo de que uno «acceda» a la oferta de la enfermedad y deje de hacer los esfuerzos que quedan para consolidar la recuperación. Soy consciente de que son pasos difíciles. Te puedo sugerir que hagas el ejercicio Yo Vs. TCA y vayas colocando los argumentos según consideres que corresponden a cada parte. Si tienes dudas con alguno, puedes consultar a tu terapeuta o a alguien de confianza a ver cómo lo ve. 

  • ¿Por qué he vuelto a tener una recaída?

    Estoy en proceso de recuperación de una recaída de un TCA. El tema del apego está siendo un eje central en mis terapias con la psicóloga y estoy reconstruyendo mi historia, entendiendo por qué recurrí a la comida (no ingesta e ingesta con atracón) para expresar mi malestar. He llegado a grandes conclusiones sobre mi trastorno inicial, pero no logro entender por qué, pasados los años, con un peso saludable, con un montón de experiencias y conocimientos, siendo ya una mujer adulta con recursos y herramientas, no entiendo cómo he podido volver a caer en todo esto.

Antes de nada, te diría que no te culpes por la recaída. Las recaídas forman parte del proceso y nos enseñan qué cosas aún me quedan por aprender y en qué momentos de mayor vulnerabilidad la enfermedad se vuelve más seductora para mi. Entiendo que después de profundizar tanto como dices en tu terapia una recaída resulte frustrante. Permítete usar tus recursos, tus herramientas y aprender de esto para seguir creciendo. ¡Saldrás más sabia, seguro!

– Te puede ayudar leer: Hacia una recuperación total del TCA

 

  • ¿Existe la posibilidad de que se haya «estropeado» para siempre el mecanismo de la saciedad?

    Mi duda es si existe la posibilidad de que se haya «estropeado» para siempre el mecanismo de la saciedad. Después de restringirme, perder peso, la regla, mucho pelo y demás empecé a recuperarme, no sé cómo la verdad, me entró el hambre extrema y ese hambre tiró de mí. Gané mucho más peso del que sería el mío normal y llevo ya más de un año y medio en recuperación. El hambre extrema ha desaparecido, ahora como cantidades más o menos normales, un poco más que la gente normal pero ya no tengo ese ansia por comida ni ningún craving especial. De peso estoy en un punto en el que ya no sigo subiendo pero el problema viene que no he recuperado la sensación de saciedad desde que la perdí. A veces no sé si tendría que comer más pero es que cuando como llega un punto en el que no me apetece más comida, es como que se me cierra el estómago aunque siga sin la sensación de saciedad.
    Comiendo hasta ese punto puedo conseguir no pensar en comida por 1 hora o así y a partir de ahí tengo que ir casi a comer otra vez. Es desesperante porque siento que estoy en un punto en el que no voy ni para delante ni para atrás y ya no se que hacer para que vuelva la saciedad y pueda estar al menos 2 horas sin tener hambre, porque aunque muchas veces tenga hambre no me apetece comida, me cansa y creo que a lo mejor ya no voy a recuperar la saciedad.
    Cualquier ayuda se agradece 🙂 

Esa sensación de hambre voraz es algo que a veces ocurre en los procesos de recuperación tras restricciones extremas, pero la señal de saciedad no se estropea para siempre. Es algo que se va ordenando solo siempre que se mantenga una estructura alimentaria sana, flexible y estable en el tiempo. Aun así, por lo que comentas, parece que hay cierta confusión en cuanto a tus sensaciones corporales (apetencia, hambre, que no te quepa comida, etc.). La saciedad es una señal que «tarda» un poco en llegar cuando uno come, por ello tener referencias sanas de cantidades y tiempos ayuda a orientarnos durante la recuperación. Sin esas referencias sanas, es complicado calibrar si «tiene sentido» o no, que te quedes con hambre, si realmente es hambre emocional y cómo actuar.
No se si es tu caso, pero contar con apoyo nutricional para tener esa referencia de manera más clara te podría ayudar. También un trabajo en comer de manera más consciente. ¡Espero te sirvan estas pequeñas pistas y mucho ánimo con este proceso! 

– Te puede ser útil leer el artículos Los tipos de hambre

 

  • ¿De qué manera puedo transmitir y comunicar, de la mejor manera posible, a alguien que no me entiende de ninguna manera, y no cree en el tratamiento que me están dando?

Sufro TCA, bulimia nerviosa, desde hace ya 8 años. En esta pandemia me decidí por primera vez en mi vida empezar terapia, lo mejor que pude haber hecho. En unos días empiezo el psiquiatra porque estoy empeorando. La psicóloga me esta ayudando un montón, con ella me animé a hablar con mi familia, con amigos, con mi pareja y la verdad, me están ayudando demasiado. Pero es bastante triste que haya llegado a este punto, no le encuentro salida a esta situación, claramente no puedo sola. Me da miedo todo lo que esta por venir. Pero sin dudas estoy decidida a hacer algo por mi.

Necesito saber de que manera puedo trasmitir y comunicar, de la mejor manera posible, a alguien que no me entiende de ninguna manera, y no cree en el tratamiento que me están dando. He intentando hablar muchas veces con esta persona, explicándole lo que siento, lo que me sucede en el cuerpo y la mente, y lo único que escucho decir es «Querer es poder» y cosas así… Anulando lo que siento y haciéndome que es muy fácil salir de esta. Mi familia y yo estamos buscando tratamiento y nos gustaría conocer cual es el mejor. He visto en mi entorno, que la internación no soluciona nada, que es peor, porque vuelven a recaer y solo las tratan con pastillas.

Ante todo decirte que estas siendo una persona muy valiente. Has dado un paso muy importante poniéndote en tratamiento a pesar de todos los miedos que pueden surgir de esto. Lo que comentas de la dificultad de entendimiento de esta enfermedad, por desgracia, es muy frecuente. Es una enfermedad que resulta muy compleja en lo profundo, pero aparentemente muy simple en la superficie («come», «come sano», «haz ejercicio»…).

A veces hay personas que hacen el esfuerzo de comprender la situación, y también hay otras cuyo aprendizaje llega mas tarde, o no llega. Piensa que la que está más implicada en el tratamiento eres tú, y la que más aprende también. Tu entorno aprende a un ritmo mas indirecto, por lo que puedes ayudarles orientándoles hacia qué cosas pueden hacer que te ayude y qué cosas que ellos están haciendo no te ayudan a sentirte mejor y dar pasos hacia la salud. También, si quieren, puedes sugerirles lecturas divulgativas para familiares y allegados de personas con TCA.

En cuanto a las opciones de tratamiento, dependen de diferentes factores, por lo que no me aventuraría a decir si hay un «mejor tratamiento». Por lo general, si no hay riesgo vital (ej. bajo peso, complicaciones cardíacas, etc.) se tiende a opciones ambulatorias o de hospital de día. También en casos de personas que no han recibido tratamiento anteriormente, como comentas. Acabas de empezar y esto es un proceso largo. Consulta con tu equipo actual, y si te quedan dudas, puedes pedir una segunda opinión en otra Unidad de Trastornos de la Conducta Alimentaria (UTCA). ¡Animo y paciencia!

 

  • ¿Cómo podemos acompañar a personas cercanas con TCA?

Esta pregunta es muy amplia, ya que existen matices si uno es amigo, familiar, padre/madre, pareja, y si la persona esta en una fase u otra de la enfermedad. En cualquier caso, esta es una enfermedad compleja y devastadora por lo que estar cerca de la persona que la sufre supone asumir que habrá momentos muy duros de inestabilidad emocional (tristeza, irritabilidad, aislamiento, miedo). Entender que esto forma parte del proceso y tomarlo como que la persona no tiene otra manera de manejar sus emociones en ese momento, acompañando desde la paciencia y el cariño. En este sentido, si la persona no ha comenzado un proceso terapéutico, es importante que éste arranque cuanto antes y también los acompañantes puedan recibir asesoramiento del equipo clínico.

– Te aconsejamos leer: Prevención TCA en la familia y De familia rota a familia fortalecida

 

  • ¿Realmente llega un día en el que nos desvinculados totalmente de nuestro TCA?

    He tenido bulimia durante años, ahora llevo dos años estable, pero aunque ya no me provoco el vómito siempre que como de más (cena con amigos, un día más estresante…). Automáticamente pienso en lo que voy a comer al día siguiente para compensar. Creo que siempre voy a vivir con esos pensamientos que me vienen entorno a la comida, creo que siempre lo llevaré conmigo.

 


La cuestión de «qué es la recuperación» es una reflexión importante que las personas siempre se plantean. Lo hemos comentado en otras ocasiones también. Es cierto que la propia construcción social de la relación con la comida muchas veces nos lleva a ese tipo de pensamientos y conversaciones sobre compensar un supuesto exceso. Sin embargo, lo que realmente empobrece una vida es que esos pensamientos generen sufrimiento y se trasladen a la realidad en forma de restricción. Si tu estructura del día siguiente no se aleja de lo habitual (idealmente siendo equilibrado, variado y flexible) poco a poco verás que esos pensamientos quedan como eso, frases fugaces en tu cabeza. En ocasiones, ni eso.

– También te puede ayudar leer: Hacia una recuperación total del TCA

 

  • ¿Cómo puedo lidiar con la dismorfia corporal durante la subida de peso?

 

Cuando comenzamos a cuidarnos, con la comida y el ejercicio, el cuerpo cambia y se coloca donde ha de estar. Sin embargo, como comentas, adaptarse a eso y dejar atrás la imagen de la enfermedad genera mucho sufrimiento. Sin embargo, si huyes de tu reflejo en el espejo te costará más adaptarte a la nueva situación. Exponerte al espejo con amabilidad, durante el tiempo justo y procurando no mandarte mensajes negativos de autodesprecio. Acotarlo y ritualizarlo desde el cuidado es útil (ej. ponerse crema, con una música que te guste, que huela bien, etc.).

– Te recomendamos la lectura de estos artículos: Distorsión corporal: Factores protectores y Quierete tal y como eres

 

  • ¿Los atracones durante la recuperación son realmente normales?

    Hay varias cuestiones que me estaba planteando acerca de la recuperación… Resulta que a los 13 años (ahora tengo 25) padecí anorexia nerviosa la cual creí haber superado. Pero hace dos años volví a recaer en lo mismo. Durante el tiempo que estuve bien comía lo que quería, en las cantidades que quería y mi peso era normal, ahora mismo sigo en infrapeso y siento que cuando como «de más» engordo con todo, cuando tengo conciencia de que por naturaleza yo ya tiendo a bajar peso de por si.

 

En fases de la recuperación de una restricción severa se experimentan momentos de voracidad que se normalizan poco a poco cuando la estructura alimentaria se restablece. Aun así, a veces también vemos como atracones cosas que objetivamente no lo son (en cantidades). Este punto también es importante porque desde la restricción se altera la visión de lo que es una ración normal/suficiente y algo excesivo. 

– Te recomendamos leer los artículos; Soldados y restricción y El atracón

 

  • ¿Es posible la recuperación total sin ayuda de profesionales? 

    No me puedo permitir ayuda de un/a nutricionista, y el psicólogo de cabecera no respeta las citas. Así que estoy tratando de salir de esto yo solo.

 

Lamento que no estés pudiendo tener el seguimiento que necesitas, ya que afrontar la recuperación sin equipo profesional lo hace mucho más difícil. Te animo a valorar otras opciones, como cambiar de centro de salud mental (no se si te resulta posible en tu Comunidad) o recurrir a recursos de menor coste o gratuitos como asociaciones que prestan en ocasiones servicios de acompañamiento.

– Te puede ser útil leer los artículos; Eres mucho más que un TCA, Hacia una recuperación total del TCA y ¿Por dónde empiezo mi recuperación?

 

  • ¿Cómo sé cuándo me estoy sobre ejercitando?

    De verdad, me es imposible dejar el ejercicio sin sufrir crisis de ansiedad, así que intento reducirlo lo más posible. 

 

La relación compulsiva con la actividad física es un síntoma muy complejo y difícil de gestionar. Cuando ha habido problemas de mala relación con la comida, con el cuerpo y/o con la actividad física, es mas recomendable mantener una pauta moderada en frecuencia que pretender entrenar a diario. Con 3-4 días a la semana combinando ejercicio de fuerza con ejercicio cardiovascular puede ser suficiente.

– Te recomendamos leer los artículos; Deporte y TCA: un camino de crecimiento, evolución y bienestar y ¿Entrenar en la recuperación del TCA?

 

  • ¿Qué puedo hacer para frenar un periodo de atracones?

    En mi dieta habitual suelo restringir y prohibirme muchas cosas (sobre todo dulce, harinas o grasa). Mis atracones son casi siempre de chocolate, galletas, dulces, tortas, etc. No sé cómo parar de hacer esto. Me siento cansada, desmotivada y avergonzada.

 

El principal desencadenante de un atracón suele ser el hambre, por lo que una dieta restrictiva dispara las opciones de que suceda. También, si tenemos alimentos «prohibidos», es fácil que nos veamos en momentos en los que esa prohibición aumente el deseo por esa comida que, por otra parte, nos encanta comer. En este sentido, lo ideal es que puedas poco a poco permitirte hacer uso de TODOS los alimentos, aunque sea al inicio en cantidades muy muy pequeñas y luego deshaciéndote del resto. El otro disparador de los atracones son los estados de ánimo desagradables como la tristeza, la ansiedad, la soledad, etc. Son emociones con las que hemos de aprender a convivir ya que forman parte de la vida de las personas. Pensar, ¿comerme esto, de esta manera, me cuida en este momento? puede ayudar. Creeme, llorar siempre sale más a cuenta que darse un atracón.

– Te puede ser útil leer los artículos; Soldados y restricción y El atracón

  • Llevamos menos de un mes inmersas en esta pesadilla y estamos aún muy pérdidas. Inés ingresó hace menos de un mes durante 6 días que estuvo en el hospital para renutrirse, recibiendo después el traslado a domicilio y aquí seguimos, con la misma dieta desde hace 20 días. Querríamos saber cuánto tiempo suele durar esta etapa de recuperación nutricional si se lleva a cabo correctamente. Inés se lo come todo aunque sufre mucho cuando lo hace.

 

Entiendo que todos en casa tendréis que estar sufriendo ante esta situación que ha derivado en un ingreso. Es complicado hacer una estimación en tiempo, pero es fácil que la dieta del hospital se prolongue hasta que la persona haya recuperado y consolidado unos niveles nutricionales que nos aparten de la zona de riesgo. También lo esperable es que a ella le este costando muchísimo luchar contra la enfermedad que la lleva a restringir. Ahí vosotros como padres tenéis un papel fundamental para acompañarla. Os invito a leer «los trastornos de la alimentación: guía práctica para cuidar de un ser querido» de Janet Treasure. También a comentar con el equipo del hospital la previsión que ellos tienen y cómo podéis ser un apoyo más efectivo para Inés en este momento complicado para ella en el que tiene que re-aprender a cuidarse. Mucho ánimo, cariño y paciencia.

 

  • ¿Qué tips me pueden ayudar a pasar del deseo de superar un TCA a la acción, dejando conductas restrictivas, de preocupación y controladoras con la comida?

 

Efectivamente muchas veces hay un espacio entre querer/desear hacer algo y tomar realmente acciones concretas para ello. Aumentar la motivación no es una tarea sencilla, pero el hecho de pensar en el coste de seguir así (en mi vida, mi futuro, mi salud…) y el beneficio de cambiar (más libre, con más energía, más tranquilidad…) es un paso útil. Sin embargo, las resistencias no están ahí sino en el opuesto: el beneficio de seguir así (la seguridad de la enfermedad, lo que siento que me aporta una delgadez extrema, etc.) y el coste de cambiar (perderé la indulgencia que a veces uno tiene al estar enfermo, quizá la atención y el cuidado, mi cuerpo va a cambiar). Este es un ejercicio sencillo para hacer en un folio con cuatro cuadrantes y nos ayudará a ver qué cosas me mueven a cambiar y las barreras que me lo impiden.

Recuerda que la recuperación es una carrera de fondo. No se trata de hacerlo todo bien. Se trata de no rendirse.

– También te puede ser de ayuda leer estos artículos; «¿Por donde empiezo mi recuperación?», «Los Triggers»y «Cómo plantear objetivos sanos, conscientes y efectivos».

 

  • ¿Qué condiciones debe cumplir o tener una paciente, física y mentalmente, para ser considerada recuperada?

 

¡Esa es una gran pregunta y es controvertida! Desde luego las conductas relacionadas con el TCA han de haber cesado, el peso se ha tenido que restaurar en valores adecuados, así como los niveles hormonales, de grasa corporal, etc. También reducir las conductas evitativas relacionadas con la exposición social y corporal, no sintiéndose limitado.

En definitiva, haber logrado un mejor nivel de aceptación corporal (que no necesariamente amor hacia todo el cuerpo) que permita llevar una vida normal. Por otro lado, para mi un buen criterio de recuperación sólida también es cuando la persona siente que entiende el papel que la enfermedad ha jugado en su vida, lo que ha aprendido en el proceso y lo integra en su historia vital. No lo vive como algo a «extirpar» sino una historia que le ha ayudado a estar donde se encuentra en ese momento. Integrar y darle un sentido a la enfermedad y a la recuperación es un gran paso también.

– Te puede ser útil leer el artículo «Hacia una recuperación total del TCA».

 

  • ¿Se considera Trastorno de la Conducta Alimentaria si una persona tiende a comer demasiado cuando tiene problemas, ansiedad, y solo así puede estar bien?
    Por ejemplo comer chatarra (comida basura) para solucionar problemas, con control a menos que entre en crisis de ansiedad y se atasque de comida chatarra sin importarle nada y después sentirse culpable pero no vomita ni se hace nada, solo sentirse culpable.

 

Esa conducta de comer compulsivo para regularse emocionalmente, aunque no vaya acompañada de una conducta de compensación, puede ser constitutiva de un Trastorno de Atracón. Sería importante pudieras valorar esto con un profesional de la salud mental especializado que te pueda ayudar a adquirir herramientas de regulación emocional diferentes y mejorar la relación con la comida. ¡Mucho ánimo!
– Te recomendamos leer el artículo «El atracón» y ver el directo en Instagram que vamos a realizar acerca de este tipo de TCA.

 

  • ¿Cómo se relaciona el TCA con mi autoexigencia y dependencia emocional?

 

La relación entre estas 3 cosas es compleja y cuesta matizar todos los aspectos. Por un lado, la autoexigencia aunque puede ser un aspecto positivo en algunos escenarios, puede convertirse en una carga si se generaliza a todos los aspectos de mi vida, incluido mi físico. Exigirme tener un físico determinado más allá de la salud o la constitución que tengo, necesariamente se convierte en una pelea contra la naturaleza cargada de un enorme sufrimiento. La dependencia emocional por su parte implica un aspecto relacional, importantísimo también en el TCA. En ocasiones, y no de manera consciente, la enfermedad aporta cosas a la persona que convive con ella. Algunas de estas cosas son la atención de la gente y el hecho de que sentimos que alguien, si estamos enfermos, se va a quedar a nuestro lado para cuidarnos.

 

  • ¿Qué puedo tomar para no darme los atracones?
    Estoy tomando medicación y nada.

 

No hay un tratamiento farmacológico específico que elimine el síntoma. El abordaje, aunque contemple aspectos farmacológicos, ha de ser integral y contar con psicoterapia. Aun así se suelen recetar desde ansiolíticos a antidepresivos, pasando por el topiramato, que en algunos casos puede ayudar a reducir la sintomatología. Te recomendamos estar atenta a nuestro blog ya que pronto dedicaremos un artículo acerca de los atracones 😉

 

  • ¿Cómo podemos dejar de compararnos con los demás la cantidad de veces que comemos o a la cantidad?

 

Observar al resto nos puede animar a cuidarnos y a mejorar con la comida siempre que sea la «parte sana» la que lo hace. Cuando es la enfermedad la que se fija siempre la comparativa nos hace salir perdiendo en salud. Pensemos que lo importante es recuperar ese cuidado y esa salud que la enfermedad arrebata, por lo que si al fijarme en alguien me aleja de ese camino, probablemente sea que lleve puestas las gafas de la enfermedad. Comunicar siempre con la familia o personas cercanas de confianza estos aspectos y pensar juntos ideas que puedan ayudar a esa recuperación es importante.

 

  • ¿Cómo explicarle a alguien cercano que quiere vernos comer más para que sanemos, el motivo por el que estamos así y nuestro problema con la comida?

 

Esta enfermedad, de cara a las otras personas genera en muchas ocasiones incomprensión. Cosas aparentemente sencillas como «comer» esconden una enorme complejidad a la que cuesta llegar y que probablemente no se llegue en una conversación. Serán necesarias varias conversaciones, poco a poco y sin descartar lecturas que puedan ayudar a los allegados a tener una visión más cercana al problema. En este sentido «Los trastornos de la alimentación. Guía práctica para cuidar de un ser querido» de Janet Treasure, es un buen punto de partida. También el libro para familias de Rosa Calvo, aunque éste está descatalogado y cuesta encontrarlo. Tampoco descartar acudir a grupos de asociaciones o que sea un profesional el que traslade la información. Puedes visitar nuestra nueva sección de Recursos y encontrar lecturas que pueden ser de ayuda.


Con este artículo nos gustaría resolver vuestras dudas o haber aportado recursos a quienes queréis ayudar a quien padece TCA.

Nota consulta TCA* No todas las personas que comparten un diagnóstico de TCA piensan y sienten igual por lo que a la hora de dar y recibir respuestas a ciertas preguntas, hay que tener muy presentes siempre las diferencias individuales.


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